ATLAS DE OSTEODISTROFIA RENAL

  Formas de Bajo Remodelado

Tenemos dos formas en función del grado o tasa de mineralización. La forma clásica es la Osteomalacia, que como hemos dicho, se asocia a un defecto de mineralización apareciendo un marcado exceso de osteoide. Fue la forma más grave hace un par de decadas, cursando con severas fracturas. Ha tenido una incidencia variable de región en región, demostrando que otros factores distintos al propio estado urémico y relacionado con el tratamiento depurador extrarenal estaban implicados en su génesis. Es el caso del Aluminio, que proveniente del agua empleada para diálisis, rica en este metal e inadecuadamente depurada, se fija en el frente de mineralización provocando formas graves de osteodistrofia fracturante. El adecuado tratamiento del agua con Osmosis Inversa, ha hecho desaparecer virtualmente la intoxicación alumínica aguda. Hoy en día, la Osteomalacia es rara de encontrar, asociandose a casos que de forma prolongada han cursado son hipofosforemia y/o acidosis.
Sin embargo, actualmente, la forma mas frecuentes es la denominada “Enfermedad Ósea Adinámica”. Originalmente se describió en relación con casos de intoxicación alumínica. Hoy en día, se presenta en el 40 e incluso 60 % de los enfermos en algunas series, especialmente en pacientes añosos y diabéticos. Es una forma característica de bajo remodelado, con escasa actividad celular adyacente a la superficie trabecular, pero sin defectos de mineralización. Es decir no aparece exceso de osteoide. La masa ósea tiende a estar disminuída, por lo que a veces se la presenta como una forma de osteopenia u osteoporosis. Es un hueso relativamente resistente a la captación de calcio, lo que se considera un riesgo para las calcificaciones extra óseas. Se ha visto que el uso abusivo de los análogos de la vitamina D han podido favorecer la aparición de esta entidad.